abril 2008
D L M X J V S
« mar   may »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Archivos

Categorías

¿Qué papel desempeñan los obispos en la Iglesia?

Buen PastorCada obispo tiene a su cargo el gobierno de la grey de una Iglesia local, que a su vez está organizada territorialmente como diócesis (al modo de las romanas). Cada diócesis se estructura habitualmente alrededor de una ciudad, y en esa ciudad se encuentra la Iglesia principal (catedral), de la que es titular su obispo y donde se encuentra su cátedra (sede), lugar desde donde preside las celebraciones litúrgicas, imparte justicia y confiere los Sacramentos.

En la Iglesia Católica los obispos son Sucesores de los Apóstoles, y como tales, son constituidos como pastores para que sean maestros de la doctrina, sacerdotes del culto sagrado y ministros para el gobierno (Código de Derecho Canónico, 375, 1). El obispo tiene la plenitud del Sacerdocio, con potestad total, por la que gobierna una Iglesia local o particular en comunión con el Papa.

El obispo, en cada diócesis, ocupa el centro de la Iglesia local, y, ayudado por su Presbiterio, tiene autoridad máxima en materia de magisterio, santificación y gobierno; tiene asimismo la responsabilidad de la pastoral de la diócesis, y también se le conoce como obispo ordinario u obispo diocesano.

Los llamados obispos titulares
Son aquellos que no tienen responsabilidad territorial y son designados para ayudar a algún obispo ordinario; son conocidos como obispos auxiliares u obispos coadjutores. Para proceder a su consagración se les crea “titulares” de una antigua diócesis, ya desaparecida. También se consagran obispos titulares a quienes forman la jerarquía de la Curia romana y de la diplomacia vaticana, sin responsabilidades en la cura de almas.
Los arzobispos y patriarcas son, en realidad, obispos a cargo de una sede metropolitana (arquidiócesis), con la misma plenitud de orden que aquellos de sus compañeros que tienen el título de una diócesis local.

Los obispos forman parte del Episcopado, y, junto con el Papa, integran el Colegio Episcopal, en el que este último ostenta la primacía: “En virtud de su oficio, el Romano Pontífice no sólo tiene potestad sobre toda la Iglesia, sino que ostenta también la primacía de potestad ordinaria sobre todas las Iglesias particulares y sobre sus agrupaciones, con lo cual se fortalece y defiende al mismo tiempo la potestad propia, ordinaria e inmediata que compete a los obispos en las Iglesias particulares encomendadas a su cuidado” (Código de Derecho Canónico, 333, 1).

Cualidades exigibles a un obispo
Siguiendo los consejos paulinos a Timoteo (1Tm 3, 1-8), el Código de Derecho Canónico de 1983, en su canon 378, establece que para la idoneidad de los candidatos al Episcopado, se requiere que el interesado sea:
• Insigne por la firmeza de su fe, buenas costumbres, piedad, celo por las almas, sabiduría, prudencia y virtudes humanas, y dotado de las demás cualidades que le hacen apto para ejercer el oficio de que se trata.
• De buena fama.
• De al menos 35 años.
• Ordenado presbítero al menos cinco años antes.
• Doctor, o al menos licenciado en Sagrada Escritura, Teología o Derecho Canónico por un instituto de estudios superiores aprobado por la Sede Apostólica, o al menos verdaderamente experto en esas disciplinas.
• El juicio definitivo sobre la idoneidad del candidato corresponde a la Sede Apostólica.

Nombramiento de obispos
En la Iglesia Católica, el nombramiento de obispos es una atribución exclusiva del Papa, y sus mecanismos están recogidos en el Código de Derecho Canónico de 1983, en su canon 377:

“El Sumo Pontífice nombra libremente a los obispos, o confirma a los que han sido legítimamente elegidos. Al menos cada tres años, los obispos de la provincia eclesiástica o, donde así lo aconsejen las circunstancias, los de la Conferencia Episcopal, deben elaborar, de común acuerdo y bajo secreto, una lista de presbíteros, también de entre los miembros de institutos de vida consagrada, que sean más idóneos para el Episcopado, y han de enviar esa lista a la Sede Apostólica, permaneciendo firme el derecho de cada obispo de dar a conocer particularmente a la Sede Apostólica nombres de presbíteros que considere dignos e idóneos para el oficio episcopal”.

Leave a Reply

  

  

  

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>