julio 2011
D L M X J V S
« jun   ago »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Archivos

Categorías

El llamado de Moisés

Biblia

Teresa González

 

El llamado de Moisés

Cuando llegamos a cierta edad muchas interrogantes nos invaden, tales como ¿quién soy?, ¿cómo soy?, ¿hacia dónde voy? Iniciamos entonces una etapa en la que es una necesidad encontrarle un verdadero sentido a nuestra vida. Somos guiados por nuestros padres, quienes buscan lo mejor para nosotros, aunque por nuestra inexperiencia los juzgamos duramente, ya que nos exigen muchas veces hacer cosas que no queremos, pero que son necesarias para nuestra formación y que nos ayudarán a descubrir nuestra vocación.

La vida: regalo de Dios

Existen ciertos momentos en nuestra vida que no comprendemos por qué son tan dolorosos; como  alejarse de la familia por algunas circunstancias, algunas veces son decisiones tomadas por nosotros mismos en tiempos propicios para nuestro desarrollo y otras, son dictadas por nuestros padres que, en su afán de protegernos, son capaces de privarse de nuestra presencia, enfrentando el doloroso trance de la separación. Con el fin de poder comprender el por qué de estas etapas necesitamos hacer una revisión sincera de nuestra vida, iluminada por la fe en Dios, teniendo la plena conciencia de que nuestra vida, en primer lugar, es un regalo hecho por Él y que todo cuanto acontece nos llevará a vivir el proyecto de Dios, siempre y cuando encontremos el sentido de las situaciones que vivimos.

Para poder entender un poco esto veremos un acto de amor tan grande que solo una madre puede hacer, pero una madre que confía en Dios. “Entonces el faraón dio esta orden a todo el pueblo: ‘Echen al río a todo niño nacido de los hebreos’” (Ex 1, 22). Ante semejante disposición, encontramos a una mujer que oculta a su hijo durante tres meses, y para salvarlo, por paradójico que sea, decide arriesgar la propia vida del bebé, poniéndolo en una canasta que lanza al río (cfr. Ex 2, 1-4). Esto puede parecer un acto desesperado o de locura, mas ella toma sus precauciones para que su hijo esté lo más seguro posible, enviando a su hermana para que viera lo que sucedía. Moisés, que es el nombre del pequeño, es rescatado por la hija del faraón, quien lo cría y lo cuida como si fuera su hijo; crece y se desarrolla en un entorno de comodidad, riqueza y libertad. Al crecer mira el sufrimiento de sus hermanos e intenta hacer algo por ellos.

“Aquí estoy”, respuesta ante el llamado

“Moisés cuidaba las ovejas de Jetro, sacerdote de Madián. Una vez llevó las ovejas lejos en el desierto y llegó al cerro Horeb, esto es, el Cerro de Dios. Entonces fue cuando el Ángel de Yahvé se presentó ante él como una llama ardiente en medio de una zarza. Moisés estuvo observando: la zarza no se consumía. Y se dijo: ‘Voy a dar una vuelta para mirar esta cosa tan extraordinaria: ¿por qué la zarza no se consume?’. Yahvé vio que Moisés se acercaba y Dios lo llamó de en medio de la zarza: ‘¡Moisés, Moisés!’, y él le respondió aquí estoy” (Ex  3, 1-4).

El llamado siempre exige una respuesta, una respuesta que te llevará a cumplir un encargo, una misión. Para esto es necesario seguir las instrucciones que Dios mismo da: sácate las sandalias. Dios no se fija en la condición humilde de Moisés, pues para eso lo ha enviado a Madián, pero en Moisés aún quedan dudas y temores, de las cuales se tiene que despojar. Dios lo quiere completamente libre para encomendarle la liberación de su pueblo, y Moisés responde; mas encontramos que la respuesta está acompañada de pretextos que intentan cambiar la decisión de Dios de elegirlo para ser el liberador de su pueblo: “¿Quién soy yo? No me van a creer, no querrán escucharme, ‘mira, Señor, yo nunca he tenido facilidad para hablar, y no me ha ido mejor desde que hablas a tu servidor. Mi boca y mi lengua no me obedecen’”. Cuántos pretextos para no hacer la tarea que Dios le está encomendando. Una vez que Moisés se siente elegido por Dios para realizar esta misión especial, da una respuesta afirmativa.

La vocación

Es un proceso que se desarrolla a lo largo de nuestra vida y que se va construyendo poco a poco, basada en el descubrimiento de ¿quién soy?, ¿cómo soy? y ¿hacia dónde voy?

- Es un llamado de Dios para llevar a cabo una tarea que abarca la vida entera.

- La vocación es nuestros sueños y nuestros anhelos.

- Da respuesta a las interrogantes que guardan relación con el sentido de nuestra existencia.

- Es un llamado o una demanda interna relacionada con su propia identidad o forma de ser.

- Es entrar en sintonía con la vida universal.

- Es lo que da sentido a nuestras vidas, dando la sensación de estar cumpliendo con ella una misión.

- Determina una misión en la vida.

- La vocación transforma al hombre corriente en elegido por Dios.

Es un llamado que exige una respuesta generosa del elegido para llevar a cabo una tarea especial que exige prescindir de nuestros propios planes.

La aceptación del llamado es la consecuencia del amor a Dios y el deseo de servirle, con alegría.

——–

Comentarios a la autora: (EAB_DT@hotmail.com)

Leave a Reply

  

  

  

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>