A la Iglesia evangelizadora
Comisión Diocesana de Catequesis Infantil
La Comisión Diocesana de Catequesis Infantil se vale de la fuerza y voz de La Senda para contribuir a la formación de las y los catequistas de la Diócesis de Tepic. Para ello, recurre a las páginas de la Evangeli nuntiandi (El anuncio del Evangelio), de donde están tomadas las siguientes palabras:
Jesús mismo, Evangelio de Dios, ha sido el primero y el más grande evangelizador. Lo ha sido hasta el final, hasta la perfección, hasta el sacrificio de su existencia terrena. Mas, ¿qué significado ha tenido la palabra “evangelizar” para Cristo? Anunciar un reino, el Reino de Dios y proclamar la salvación.
El Reino, absoluto; el resto, relativo
Cristo anuncia, ante todo, el Reino de Dios, tan importante que, en relación con Él, todo se convierte en “lo demás”, que es dado por añadidura. Solamente el reino es, pues, absoluto y todo el resto es relativo; además, como núcleo y centro de su Buena Nueva, Jesús anuncia la salvación, ese gran don de Dios que es liberación de todo lo que oprime al hombre.
Este reino y esta salvación, palabras clave en la evangelización de Jesucristo, pueden ser recibidos por todo hombre, como gracia y misericordia; pero, a la vez, cada uno debe conquistarlos con la fuerza. Nadie ha tenido la fuerza que Cristo tiene para evangelizar, como lo dice la palabra: “Jamás hombre alguno habló como éste” (Jn 7, 46).
Cristo, Iglesia y evangelización
La Buena Nueva del Reino que llega y que ya ha comenzado, es para todos los hombres de todos los tiempos. Aquellos que ya la han recibido y que están reunidos en la comunidad de salvación, pueden y deben comunicarla y difundirla. La Iglesia lo sabe. Ella tiene viva conciencia de que las palabras del Salvador, “es preciso que anuncie también el Reino de Dios en otras ciudades”, se aplican con toda verdad a ella misma.
Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la Santa Misa, memorial de su Muerte y Resurrección gloriosa.
Existe, por lo tanto, un nexo íntimo entre Cristo, la Iglesia y la evangelización. Mientras dure este tiempo de la Iglesia, es ella la que tiene a su cargo la tarea de evangelizar. Una tarea que no se cumple sin ella, ni mucho menos contra ella.
——-
Comentarios al autor: (catequesis.infantil.tepic@hotmail.com)
